06 enero, 2010
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Un fin de semana en la Alpujarra de Granada
Escrito por un Viajero » » » Pedro dI@z
Este es el aéreo tesoro de nieve que, derritiéndose en proporción con el aumento de temperatura del estío, deja correr arroyos y riachuelos por todos los valles y gargantas de las Alpujarras, difundiendo vegetación, fertilidad y hermosa verdura de esmeralda por una prolongada cadena de numerosos y encantadores valles. Washington Irving – Cuentos de la Alhambra.
Historia de la región…
Qué hacer y qué ver en la Alpujarra…
Indudablemente si nuestra visita a la Alpujarra es en plan de estar en contacto con la naturaleza, la región ofrece innumerables rutas para disfrutar de este menester, desde senderismo hasta rutas por su patrimonio cultural musulmán. Una de las más recomendables la Ruta por el río Mulhacén, donde se puede apreciar toda la flora y fauna de gran valor en la región. La mayoría de los senderos y caminos servían como intercambio de la red comercial minera, hídrica y de productos de la zona desde hace siglos, lo que facilita el poder hacer diversos itinerarios a pie. Sería conveniente hacer algún día alguno de estos dos caminos protegidos camino viejo entre Juviles y Timar y las Escarihuelas de Panjuila y de Busquistar, forman parte de los bienes protegidos de la comarca que datan desde la época medieval.
Toda La Alpujarra está repleta de Castaños, a más altura, más cantidad de esta especie, pero los bosques y la densa vegetación se encuentra por toda la comarca, ya que la falda de Sierra Nevada se provee del agua del deshielo. Agua que ya canalizaron los antiguos musulmanes en las innumerables acequias y fuentes presentes en casi todos los pueblos de la comarca y que es uno de los legados más importantes que dejaron en la península. Lamentablemente en nuestra visita a La Alpujarra en Mayo de 2007, en casi todos los árboles había grafitis en oposición al trasvase de agua para el mantenimiento y construcción de un campo de golf en Úgijar. También se construirían en el proyecto unas 800 viviendas, ante la que lógicamente se oponían los ecologistas. Un pueblo paralelo para el desarrollo económico de la comarca, un plan liderado desde la Junta de Andalucía, de un impacto ambiental indecente e intolerable. El agua de gran
importancia en La Alpujarra combina con las ricas en hierro, manantiales presentes en algunos pueblos de la comarca. El más importante el de Lanjarón cuenta con varios manantiales, que nutren a uno de los más famosos balnearios de Andalucía, además de embotellar el agua que lleva su nombre. Por tanto además de un ambiente natural, podremos disfrutar de los tratamientos terapéuticos del agua mineromedicinal. Si queremos disfrutar del relax, recomendaría hospedarse en Lanjarón, contratar algunos tratamientos en un par de mañanas para recorrer la zona por las tardes y el resto de los días, aunque estaríamos situados en las puertas de La Alpujarra, pero el alojamiento es económico y el pueblo es de los más importantes de la comarca. Las propiedades de las ag
uas de Lanjarón fueron ya descubiertas por los Mozárabes hace siglos y la denominaron Lanjarón como tributo a sus manantiales, en árabe oasis. Tras el reconocimiento en el s. XVIII de sus aguas terapéuticas fue uno de los balnearios más prestigiosos a finales del XIX y principios del siglo XX, frecuentado con personalidades de la alta sociedad como Virginia Wolf, Betrand Rusell, Manuel de Falla o Federico García Lorca. Lo cierto es que es un poco viejo pero las aguas gozan de gran prestigio en toda España. Otra característica que presentan los diferentes pueblos de La Alpujarra y que los hace aún más bellos, es que se encuentran “colgados” al borde de los barrancos de las sierras o hundidos en los grandes valles sobre un terreno de densa vegetación. Los pueblos blancos típicos de Andalucía se integran perfectamente en el paisaje, destacando sus sinuosas y empinadas calles que revelan su pasado morisco. Calles y fuentes de aguas medicinales, como en Lanjarón, que datan desde la época en la que los musulmanes habitaran la ciudad, incluso poseen inscripciones, supuestamente sustituyendo a las árabes originales. Las casas poseen un tejado grisáceo de un material
aislante llamado Launa, que previene las goteras y que se usaba desde hace siglos y como detalle característico, sus chimeneas de yeso y pizarra con forma de “sombrero”, completan otro de los símbolos más típicos de La Alpujarra. Como ya dije antes la mayoría de los edificios y cascos históricos datan de la época musulmana, si bien es cierto que la mayoría de las iglesias o edificios religiosos son mezquitas reconvertidas al culto católico y es fácil encontrar algunos edificios palaciegos y algunas torres. Las diversas acequias, molinos y aljibes de la zona, junto con algunos edificios mudéjares completan los diversos bienes históricos y culturales de esta región granadina. De carácter arqueológico cabe destacar El Fuerte, en Juviles, el Yacimiento arqueológico de Peñón Hundido, en Timar el yacimiento arqueológico de Los Baños de Panjuila y el Enclave de La Mezquita. Los núcleos urbanos protegidos son el de Capileira, Mecinilla, Fondales, Ferreirola, Atalbeitar, Mecina, Nieles, Timar, Alcúta
r, Lobras y el Barrio alto de Cástaras y Burquístar. Las primeras tramas urbanas fueron desarrolladas por los moriscos, que se asentaron en estas poblaciones tras la reconquista en el s.XVI y posteriormente serían desarrollados por los cristianos, junto con el resto de la comarca. La adaptación al terreno en la construcción del entramado dejaba claros entre las viviendas, son típicos en estas poblaciones los tinaos, zaguanes y terraos, que formaban los espacios públicos entre los muros de las viviendas, junto con las escaleras entre las cal les, le dan un gran valor cultural que el modo de vida morisco dejó en la región, y que influyó a las poblaciones colindantes. Todas las poblaciones anteriores están protegidas como bienes culturales junto con sus cultivos en “terraza”, característicos de las regiones montañosas y que en La Alpujarra son muy comunes a la vez que característicos. Los diversos cultivos conforman pequeñas explotaciones entre fincas rústicas y las pequeñas poblaciones, siendo uno de los paisajes más típicos de la comarca, ya que la agricultura domina en esta región, desde el asentamiento de las poblaciones, manteniendo su morfología
hasta nuestros días. Las minas también gozaron de importancia en la época medieval, explotadas antiguamente por los moriscos, también se pueden visitar algunas en la comarca, como las de Burquístar, Tímar o Cástaras. Lanjarón abre la puerta a una de las comarcas más interesantes de Andalucía desde el punto de vista de la cultura, historia y arquitectura árabe. Si deseas relajarte y disfrutar de la naturaleza, alójate en Lanjarón que tiene una oferta hotelera más amplia y no es caro. Desde aquí tomando la carretera del Norte podrás visitar Capileira, Pampaneira, Bubión, a las faldas del Mulhacén. Para bajar posteriormente al emplazado histórico musulmán de las poblaciones antes detalladas. Aunque si no quieres relajarte en el balneario, hay una amplia oferta de casas rurales en toda la comarca, coge alguna situada más al centro al lado de alguna carretera principal y a recorrer la región, hay muchas cosas que ver. Por último y no menos importante cabe destac
ar la gastronomía, que acompaña perfectamente a todo lo que ofrece la comarca. Los bares en La Alpujarra mantienen la tradición granadina del “tapeo”, con cada caña tendrás muchas tapas gratuitas donde elegir, siendo los platos más tradicionales las migas y el plato alpujarreño; compuesto de huevos, chorizo y morcilla. Los postres más típicos son también de influencia morisca, como los aderezados con canela. Los quesos de la zona, el jamón de Trévelez, el cual es muy apreciado (lo encontramos hasta en tiendas de gourmet en Zúrich) y los vinos de Laujar completan la riqueza gastronómica de la comarca, que nos ayudará a disfrutar más en nuestra visita a La Alpujarra. Las comarcas y pueblos de nuestro país conservan la esencia y costumbres de hace siglos como si el tiempo no pasara por ellos. La Alpujarra encierra una cultura árabe que ha calado en toda la región. Una riqueza natural y saludable, de ricos manantiales y construcciones industriales, civiles y religiosas árabes. Todo en un marco natural de gran belleza, con los pueblos blancos a las faldas de Sierra Nevada. Todo esto es lo que ofrece La Alpujarra para deleitarse en un fin de semana, un destino para los amantes de la naturaleza, de los pueblos con encanto y por supuesto de Andalucía.
uas de Lanjarón fueron ya descubiertas por los Mozárabes hace siglos y la denominaron Lanjarón como tributo a sus manantiales, en árabe oasis. Tras el reconocimiento en el s. XVIII de sus aguas terapéuticas fue uno de los balnearios más prestigiosos a finales del XIX y principios del siglo XX, frecuentado con personalidades de la alta sociedad como Virginia Wolf, Betrand Rusell, Manuel de Falla o Federico García Lorca. Lo cierto es que es un poco viejo pero las aguas gozan de gran prestigio en toda España. Otra característica que presentan los diferentes pueblos de La Alpujarra y que los hace aún más bellos, es que se encuentran “colgados” al borde de los barrancos de las sierras o hundidos en los grandes valles sobre un terreno de densa vegetación. Los pueblos blancos típicos de Andalucía se integran perfectamente en el paisaje, destacando sus sinuosas y empinadas calles que revelan su pasado morisco. Calles y fuentes de aguas medicinales, como en Lanjarón, que datan desde la época en la que los musulmanes habitaran la ciudad, incluso poseen inscripciones, supuestamente sustituyendo a las árabes originales. Las casas poseen un tejado grisáceo de un material
r, Lobras y el Barrio alto de Cástaras y Burquístar. Las primeras tramas urbanas fueron desarrolladas por los moriscos, que se asentaron en estas poblaciones tras la reconquista en el s.XVI y posteriormente serían desarrollados por los cristianos, junto con el resto de la comarca. La adaptación al terreno en la construcción del entramado dejaba claros entre las viviendas, son típicos en estas poblaciones los tinaos, zaguanes y terraos, que formaban los espacios públicos entre los muros de las viviendas, junto con las escaleras entre las cal les, le dan un gran valor cultural que el modo de vida morisco dejó en la región, y que influyó a las poblaciones colindantes. Todas las poblaciones anteriores están protegidas como bienes culturales junto con sus cultivos en “terraza”, característicos de las regiones montañosas y que en La Alpujarra son muy comunes a la vez que característicos. Los diversos cultivos conforman pequeñas explotaciones entre fincas rústicas y las pequeñas poblaciones, siendo uno de los paisajes más típicos de la comarca, ya que la agricultura domina en esta región, desde el asentamiento de las poblaciones, manteniendo su morfología Etiquetas de Technorati: La Alpujarra,Granada
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Atom






























Muy recomendable si visitan Granada o la Alpujarra saborear un jamon de Trevelez. Son magnificos en sabor y poco salados
Hola! acabo de descubrir tu página. Enhorabuena! Un saludo.
White Nest Hostel In Granada is super clean and super nice. Finally a hostel with enough hooks in the bathrooms to keep your stuff dry while you shower. Would definitely recommend and stay again myself.
Thank you so much for your recommendations, a greating for you...
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